Nadie duda de que la vida es el viaje de la luz a la oscuridad. Una héroina polifacética, por donde viajamos cada día. Cuando llega la noche exploramos por nuestros sueños, sin menospreciar esos otros experimentados con los ojos abiertos porque no tenemos que alejarnos demasiado para viajar por nuestros recuerdos e incluso por los recuerdos de otros.
ESTRUCTURAS DE LA CRISIS
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En mis sueños, los elementos de aquellas gigantescas torres metálicas se
desmoronaban para volver a cumplir su función. © Oteaba Auer